14.6.14



He concluido la primera selección y organización de aquellos textos o escritos, guardados durante tantos años. Son lo único que poseo ahora como material en composición y de trabajo. Desconozco cuanto en esto hay. En total fueron 39 grupos de 10 cada uno, o sea 390 página escritas. En realidad se harán mucho menos cuando acabe de definirlas en la visión final de un conjunto organizado. Trato de concentrarme muy bien en todo ello, pues a lo que me refiere es más que nada a un problema técnico y estético al nivel del lenguaje y las palabras. En sí, podría no decir nada realmente, y sin embargo, trato de hacer que así sea, como si se tratara de algo invisible para la mente. Hablar de “corrección” es aquí algo irónico, pues a su vez trato de “reconstituir” mi propio sistema, pieza a pieza. Y para esto debo adoptar otra condición mucho más extraña y precisa que la que tengo ahora. Corregir mis textos es de alguna manera “corregir” el espacio personal de mi poder. Estoy seguro que hago esto como una necesidad estratégica a favor del entero desarrollo de mi energía física y mental, por el resultado que construiría en mí mismo como síntesis del programa entero, como parte del juego de roles que significa. He pensado que todo esto -cuanto hago hoy- tiene el mismo objeto, para referirlo a una definición propia. Tiene en otro concepto un sentido terapéutico, tranquilizador. Debo ligarme a una práctica mucho más sólida como medio de trabajo, para terminar muy pronto con mi dilema. Esto es urgente. ¡Tengo años con esta intensión personal! De lo contrario, mejor sería quemarlos todos de una vez y olvidarme de su existencia definitivamente. Quiero decir de todo esto, cuanto he hecho de esta manera, en ocasiones sin ningún cuidado. Esto ya es algo peligroso, podría suceder algo muy malo debido a estas prácticas en particular, en modo dogmático, cruel y severo. Pienso que estoy a punto de abandonarlo en serio, de quemar todo escrito y olvidarlos. Invertir en esto es tal vez un asunto de locos, sobre todo si acaba mal. Quizás debería, pero no lo haré. Trabajaré en silencio, mediante una rutina muy dura, sistemática y progresiva. Sólo así lograré cruzar este camino sin cansancio, hasta el final.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Κατά τον δαίμονα εαυτού.

DESINTOXICACIÓN INTEGRAL: EQUILIBRIO Y TRANSFORMACIÓN

«Estoy tratando de establecer o encontrar el equilibrio entre mi conciencia y voluntad. Deseo someterme a un proceso de desintoxicación físi...